Esta semana, un desarrollador bastante conocido llamado Matt Pocock publicó algo íntimo: el conjunto exacto de instrucciones que usa para que Claude —el asistente de inteligencia artificial— se comporte como a él le gusta. Las llamó skills (habilidades), las colgó gratis en internet, y en pocos días más de 31.000 personas las habían guardado.
Ese número importa. Las estrellas en GitHub no son ventas — son marcadores de personas que se ganan la vida construyendo cosas. Cuando algo arrasa así de rápido, suele ser porque ha tocado una fibra de verdad.
La idea es sencilla: en vez de escribir instrucciones largas cada vez que abres una conversación con una IA, instalas una habilidad — un conjunto pequeño de indicaciones ya redactadas — y la IA ya sabe cómo comportarse.
Es como ponerle al día a alguien nuevo en tu equipo. Normalmente tendrías que explicar tus preferencias desde cero cada vez. Con una skill, le das un dossier de una página y ya está.
Las habilidades que Pocock publicó cubren cosas como planificar un proyecto antes de lanzarse, probar ideas con cuidado, o escribir en un estilo concreto. Ahora cualquiera puede tomar su dossier, adaptarlo, y compartir el suyo propio.
Hay una comunidad que está construyendo en silencio una biblioteca compartida de «cómo trabajar bien con IA». No hace falta ser técnico para aprovecharlo — solo necesitas a alguien en tu equipo, o un buen freelance, que sepa elegir la habilidad adecuada para tu caso.
Merece la pena preguntarte: ¿cómo sería tu skill? ¿Cuál sería el dossier de una página que le darías a cualquier IA antes de que tocase tu negocio?
Claude — Un asistente de inteligencia artificial creado por una empresa llamada Anthropic. Parecido a ChatGPT, pero muchos desarrolladores lo prefieren para tareas complejas.
Skills (en este contexto) — Instrucciones predefinidas que le dicen a una IA cómo comportarse en una situación concreta. Como una receta, pero para pensar.
GitHub — Una web donde los desarrolladores comparten y almacenan código de forma pública. Cuando algo arrasa allí, significa que quienes construyen software creen que vale la pena prestarle atención.
Open-source — Puesto a disposición de cualquiera para usarlo, copiarlo o adaptarlo. Sin licencias, sin dependencias de un proveedor.