Hay una herramienta llamada Screen Studio que muchos fundadores usan para que sus demos de producto queden bien en vídeo — del tipo en que el cursor se mueve con suavidad, la pantalla hace zoom en el momento justo y el resultado parece que ha costado dinero. Cuesta 29 dólares al mes.
OpenScreen hace lo mismo, gratis, sin marca de agua, y puedes usarlo para trabajo comercial — en proyectos de clientes, presentaciones para inversores, lo que necesites.
Las últimas actualizaciones añadieron la cámara web superpuesta (tu cara aparece en una esquina), la posibilidad de deshacer y rehacer para no entrar en pánico si te equivocas, y efectos de movimiento más limpios. Más de 11.000 personas lo han marcado como favorito en GitHub en muy poco tiempo, y en el mundo del software libre eso suele ser señal de que algo real está pasando.
Si alguna vez has querido mostrarle a un cliente cómo funciona algo, explicarle una funcionalidad a un inversor, o publicar un vídeo de tu producto sin que parezca una captura de pantalla del año 2009 — merece la pena que le dediques una tarde.
No necesitas un diseñador ni un editor de vídeo. Grabas la pantalla y la herramienta se encarga del acabado.
Puedes verlo aquí: https://github.com/siddharthvaddem/openscreen
Open-source (código abierto) — El código es público y gratuito. Cualquiera puede usarlo y una comunidad de desarrolladores lo va mejorando. Ninguna empresa puede quitártelo de repente ni subir el precio.
Marca de agua — Ese logo semitransparente que algunas herramientas estampan en tus vídeos para hacerse publicidad. OpenScreen no tiene ninguna.
Uso comercial — Puedes usarlo para trabajo remunerado, no solo para proyectos personales. Importante si haces demos para clientes.