Un editor de vídeo gratis que no toca tus archivos
OpenCut es un editor de vídeo gratuito que funciona en el navegador: sin marcas de agua, sin cuenta y sin que tus archivos salgan de tu ordenador.
Un editor de vídeo que no cotillea tus archivos
Si alguna vez has usado CapCut para editar un Reel o el vídeo de un cliente, quizás te hayas dado cuenta de que poco a poco va poniendo más cosas de pago — quitar la marca de agua, usar ciertos efectos, exportar en calidad decente. Es la historia de siempre con las herramientas gratuitas: te enganchan y luego te cobran.
OpenCut nace como respuesta a eso. Es un editor de vídeo que funciona directamente en el navegador — sin instalar nada — y no te pide cuenta, no añade marcas de agua y no envía tus vídeos a ningún servidor externo. Tus archivos se quedan en tu ordenador. Así de sencillo.
Esta semana se ha hecho viral, llegando al primer puesto en GitHub (algo así como el ranking de la App Store, pero para desarrolladores). Más de 68.000 personas lo han marcado como favorito, y un equipo con respaldo serio lo está reconstruyendo desde cero para que sea más rápido y pronto funcione también como aplicación de escritorio.
Para una agencia, un restaurante o un estudio pequeño que trabaja con material de clientes, hay algo tranquilizador en una herramienta donde no estás subiendo grabaciones sensibles a la nube de una empresa desconocida — especialmente cuando las normativas de privacidad no paran de endurecerse.
Puedes probarlo hoy en opencut.app.
Palabras que vale la pena conocer
Código abierto — La receta es pública. Cualquiera puede leerla, copiarla o mejorarla. Ninguna empresa puede cambiar las reglas a escondidas.
Licencia MIT — El tipo de código abierto más permisivo que existe. Puedes usarlo para cualquier cosa, incluido trabajo comercial, gratis y para siempre.
Basado en navegador — Funciona dentro de Chrome o Safari. Sin descargas, sin instalación, sin dramas.
Fork — Si una empresa intenta estropear una herramienta de código abierto, la comunidad puede tomar la versión anterior y continuar por su cuenta. Es como tener una llave de repuesto.